Las medidas necesarias para garantizar una Educación pública de calidad

El Gobierno socialista ha sido el único que ha recortado la calidad y la excelencia de la enseñanza pública

La política educativa del Gobierno socialista ha dejado a España con el mayor fracaso escolar de Europa: tres de cada diez alumnos no acaban la escuela.

El Partido Popular respeta el derecho que tienen los ciudadanos a manifestarse. 

Es cierto que se han hecho ajustes en Educación, y se han hecho porque la situación actual de la economía española así lo ha marcado y porque nos hemos encontrado con un déficit que nada tiene que ver con el que se dijo en un principio. Se han tomado medidas temporales y excepcionales.

Sin embargo, esos ajustes en Educación nada tienen que ver con los datos que se han proporcionado estas semanas atrás, donde se han tergiversado y manipulado con la intención de alarmar innecesariamente a las familias:

- El ajuste que se hace en la Secretaría de Estado de Educación es del 14 por ciento (620 millones de euros); muy lejos del 30% que dicen los convocantes. Este ajuste supone el 0,6% del gasto educativo total en educación que se hace en el país. (51.000 millones de euros). 

- Los ajustes de los 3.000 millones de euros “extra” sumarían esa cifra si todas las CCAA aplicaran las medidas al máximo. Hay CCAA que ya han dicho que no harán uso de esa horquilla porque no les hace falta.

- No hay hacinamiento en las clases subiendo las ratios: se da la posibilidad de que se incremente un 10% más el número de alumnos. La mayoría de CCAA no llega ahora ni siquiera al máximo permitido. 

- Las becas se mantienen intactas; no desciende su partida. Se destinan 1.235 millones de euros para las becas generales, lo que supone el 66 por ciento del presupuesto. 

- Los umbrales económicos se mantienen igual que hasta este momento, por lo que todo aquel que cumpla con los requisitos económicos va a poder acceder a una beca al igual que se estaba haciendo hasta ahora.

- Al igual que en el incremento de ratios, las CCAA tienen potestad para subir los precios de las tasas universitarias si así lo consideran. La horquilla es del 15 al 25% en la primera matrícula. La Administración, por lo tanto, sigue pagando entre el 75-85% de la matrícula del alumno, uno de los porcentajes más altos de toda Europa. 

Más información en laverdaddelasreformas.es