"El Gobierno que no fue capaz de anticipar la gravedad de la crisis nos habla ahora del 2050"

Censura la congelación de las pensiones, que se ha hecho "vulnerando el Pacto de Toledo además de ir contra la ley que garantizaba la capacidad adquisitiva de las pensiones"

El portavoz de Economía del Grupo Popular en el Congreso, Cristóbal Montoro, censuró hoy que un Gobierno "que no fue capaz hace tres años de anticipar la gravedad de la crisis económica nos hable ahora del 2050"

Lo dijo en la interpelación a la vicepresidenta económica, Elena Salgado, en la Comisión no Permanente del Paco de Toledo en relación con la viabilidad del sistema público de pensiones planteada con una proyección de 40 años que carece, subrayó Montoro, de los escenarios económicos para las décadas futuras.

Esa fue la primera reclamación que realizó Montoro a Salgado, es decir, la incorporación de las estimaciones económicas de crecimiento en la memoria que sustenta el sistema público de pensiones, una carencia que atribuyó a la "resignación" del Ejecutivo.

"Porque me temo que hay profunda resignación -continuó-. El Gobierno no cree que podamos alcanzar el pleno empleo, una tasa de actividad normalizada y no cree que podamos mejorar nuestro potencial de crecimiento". "Y cuando las cosas no se pueden explicar y fundamentar no se puede aspirar a merecer confianza", dijo en referencia a la ausencia de los escenarios económicos hasta el 2050.

Así las cosas, demandó "un conjunto ordenado de reformas que hicieran encajable un planteamiento como el del Pacto de Toledo en términos de preveer y programar una evolución normalizada del sistema público de pensiones". Y lo que necesita España, explicó Montoro, es "austeridad presupuestaria, reformas laborales reales, reformas relativas al sistema energético, a la modernización y a la innovación empresarial e internacionalización, y reformas del sector bancario".

En relación con la jubilación, manifestó que "lo más importante sería prorrogar la estancia en la actividad laboral voluntariamente creando los estímulos para que continúen trabajando" a la vez que censuró la congelación de las pensiones, que se ha hecho "vulnerando el Pacto de Toledo además de ir contra la ley que garantizaba la capacidad adquisitiva de las pensiones".

"LOS ACUERDOS NO OPERAN POR SU MERA FIRMA"

Por su parte, el portavoz del PP en la Comisión del Pacto de Toledo, Tomás Burgos, denuncio que en el acuerdo presentado por el Gobierno "no figura ni una sola frase relativa a la recuperación del poder adquisitivo de los pensionistas perdido en este año 2011", y recordó que "los acuerdos no operan por su mera firma, pese a la parafernalia que los acompañe, lo relevante es su desarrollo posterior".

En este sentido, Tomás Burgos recordó que el Ejecutivo "no ha cumplido los elementos más importantes del acuerdo del 2006, ni la separación de fuentes de financiación, ni el acceso a la jubilación anticipada de los colectivos con trabajos penosos tóxicos o insalubres, o la integración del régimen general". "Firmar algo con este Gobierno no es garantía de nada", añadió.

"No hay sitio para el éxito ni para la euforia en relación con estas medidas, son medidas que condenan a los españoles a más sacrificios, a más esfuerzos a cambio de menos y eso no puede ser". Para Burgos, las reformas propuestas por el Ejecutivo "son reformas de supermercado, parece que han cogido de cada estante una propuesta y las han integrado en un todo que no tiene elemento de conexión ni de racionalidad", denunció. 

Entre las carencias del acuerdo, Burgos enumeró que no menciona "nada de la revalorización de las pensiones, ningún compromiso con las obligaciones financieras del Estado con la Seguridad Social y nada en relación con la separación de fuentes, que saben que es uno de los principales elementos de estabilización económica en relación con el futuro del sistema pensiones", además de otros aspectos como la viudedad o los aspectos de protección social relacionados con la misma.

Para el portavoz popular, "se confunden las prioridades, Lo prioritario sería una estrategia global de empleo para los trabajadores de mayor edad, garantizar el empleo a esos ciudadanos que en estos momentos lo están perdiendo sin poder configurar una carrera de cotización completa y que son expulsados del mercado de trabajo con 53 o 54 años".

Asimismo, Tomás Burgos recalcó que "el Gobierno renuncia a incentivos serios sobre la prolongación voluntaria de la vida laboral" cuando "es ingenuo pensar que a partir de los 67 años van a ser operativos esos incentivos". "Son necesarios mucho antes para que de verdad actúen de forma efectiva en nuestro mercado de trabajo", destacó.

Por todo ello, Burgos señaló que cuando llegue la Ley al Congreso "el Partido Popular va a seguir intentado aportar, en el trámite parlamentario, todos los elementos que de verdad se centren en lo importante y no abunden en los recortes por los recortes".