En la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, durante la comparecencia de la ministra Margarita Robles
El portavoz de Defensa del GPP en el Congreso, Carlos Rojas, advierte al Ejecutivo de que las decisiones adoptadas en la guerra de Irán podrían afectar a la seguridad nacional y deteriorar la relación con los aliados de España
Cuestiona la “imagen preocupante” que, a su juicio, está proyectando el Ejecutivo en el exterior y reclama mayor claridad sobre si las acciones del Gobierno pueden comprometer la estabilidad y defensa del país. Subraya que “nadie quiere la guerra”, e insiste en que el rechazo al conflicto no puede limitarse a una consigna política sin evaluar sus consecuencias estratégicas
Muestra su inquietud por la posición del Ejecutivo respecto a Irán, y pregunta al Gobierno si condena sus recientes acciones militares, al tiempo que denuncia la falta de una postura clara. Asimismo, critica que el régimen iraní haya elogiado públicamente al presidente del Gobierno español
Pone el foco en la decisión de restringir el uso del espacio aéreo español y de bases militares a países aliados, como EEUU, Reino Unido o Francia, en el marco de operaciones vinculadas al conflicto. Según señala, esta medida podría generar tensiones dentro de la OTAN y debilitar la cooperación internacional en materia de defensa
En este sentido, advierte de posibles consecuencias en la relación transatlántica y cita declaraciones recientes de autoridades estadounidenses que apuntan a una revisión de los compromisos dentro de la Alianza Atlántica. “Estamos poniendo en riesgo la confianza de nuestros aliados”, afirma
Cuestiona además la incoherencia del Gobierno en materia de defensa, señalando el aumento del gasto militar y la adquisición de armamento, al tiempo que mantiene un discurso contrario a la guerra. Critica el envío de medios militares, como una fragata a la zona de conflicto, sin la correspondiente autorización del Congreso, lo que, en su opinión, evidencia una falta de transparencia
Acusa al Ejecutivo de utilizar el conflicto con fines políticos internos y reclama una política exterior “alineada con los intereses generales de España”, basada en el consenso parlamentario y el respeto a los compromisos internacionales
Concluye reiterando la necesidad de que el Gobierno rinda cuentas en sede parlamentaria y adopte una estrategia clara que garantice la seguridad nacional y refuerce la posición de España en el ámbito internacional