El Partido Popular exige la comparecencia urgente de la Fiscal General del Estado, Teresa Peramato, ante la Comisión de Justicia del Congreso para que dé explicaciones sobre su política de nombramientos al frente de la Fiscalía.
Desde el PP denuncian que las decisiones adoptadas por Peramato apuntan a una estrategia que, lejos de buscar reforzar la independencia de la Fiscalía, van encaminadas a consolidar un modelo de control político que prioriza la afinidad del Ministerio Público con el Gobierno de Pedro Sánchez frente al mérito, la capacidad y la trayectoria profesional.
Esta petición urgente de comparecencia llega después de que ayer se conociera la decisión de la Fiscalía General del Estado de no dar continuidad en su puesto a la hasta ahora fiscal superior de Madrid, Almudena Lastra, pese a las extraordinarias diferencias en la trayectoria profesional y de responsabilidades desempeñadas por Almudena Lastra respecto a la designada, que en el momento de la selección estaba 800 puestos por detrás de la Fiscal Lastra en el escalafón, penalizando a quien ha acreditado autonomía de criterio frente a instrucciones ilegales e injustas. La indignación en la carrera fiscal es enorme y solo se puede calificar como escándalo cuando se prescinde de buenos profesionales y los criterios para ascender en la carrera fiscal poco o nada tienen que ver con su valía profesional y sí con la cercanía personal.
Al mismo patrón responde la propuesta de la Fiscal General del Estado para la plaza de Teniente de la Fiscalía Superior de Galicia a favor de la Fiscal de la Fiscalía Provincial de Madrid y esposa de Álvaro García Ortiz. Pese a haber concurrido con 7 candidatos más, todos ellos con destino en la actualidad en Galicia, ha sido elegida siendo la penúltima de todos ellos en el escalafón y con más de 800 puestos por detrás del primero de ellos.
Para el Partido Popular, estos casos, lejos de contribuir a cerrar la crisis creada por el condenado García Ortiz recuperando el prestigio perdido por la Fiscalía General del Estado, ahonda en la desconfianza y en la desafección hacia la Fiscalía, lo que el trabajo diario de la inmensa mayoría de los fiscales no merece, en un momento especialmente delicado tras el desprestigio al que ha sometido el propio presidente del Gobierno a esta institución con la exaltación de control sobre la Fiscalía y sus declaraciones públicas.
De hecho, las propias asociaciones de fiscales han venido advirtiendo durante los últimos meses del “daño irreparable” que se está haciendo a la institución y a su prestigio como consecuencia de las decisiones que está tomando Peramato, además de alertando del riesgo de control político sin precedentes que se está efectuando.
En palabras de la vicesecretaria de Regeneración Institucional, Cuca Gamarra, la política de nombramientos de la actual Fiscal General del Estado en plazas de alta responsabilidad evidencian una hoja de ruta continuista con su predecesor donde la neutralidad y el mérito son desplazados por la fidelidad orgánica, fracturando la carrera fiscal y generando desafección entre los que creen y defienden la independencia del Ministerio Fiscal ante las evidencias de control político.
Ignorar el escalafón, los méritos de los candidatos con currículum superiores, como es el caso de la sustitución de la Fiscal Lastra como Fiscal Jefe Superior de Madrid o el nombramiento de la Fiscal provincial de Madrid, y esposa de Álvaro García Ortiz, como Teniente Fiscal de la Fiscalía Superior de Galicia, confirman que la afinidad ideológica es el requisito válido para el ascenso.