El PP lleva la crisis de Rodalies a la Comisión Europea ante el deterioro del servicio y la falta de mantenimiento

31 ENE, 2026

En el Parlamento Europeo

El Partido Popular ha registrado una pregunta a la Comisión Europea para denunciar el deterioro estructural de la red de Rodalies, la reiteración de incidencias y las deficiencias graves en la conservación de una infraestructura esencial para la movilidad diaria de cientos de miles de usuarios en Cataluña.

La iniciativa ha sido impulsada por la secretaria general del PPE, Dolors Montserrat, y el eurodiputado Borja Giménez Larraz, miembro de la Comisión de Transportes y Turismo, quien ha solicitado a Bruselas que evalúe si las autoridades competentes han cumplido las obligaciones que impone el Derecho de la Unión en materia de mantenimiento, renovación y seguridad de las infraestructuras ferroviarias.

La pregunta se ha registrado tras el colapso sufrido por Rodalies que, en la última semana, han derivado en la suspensión total del servicio durante varios días y en dos graves accidentes ferroviarios ocurridos la noche del 20 de enero de 2026, cuando el temporal provocó un descarrilamiento en la línea R1 y el derrumbe de un muro sobre la línea R4 en Gélida, causando 37 heridos y la muerte de un maquinista. Estos hechos, en la línea de Sant Sadurní d’Anoia, han evidenciado la fragilidad y obsolescencia de la red, así como el impacto directo de su deterioro en la seguridad de pasajeros y trabajadores.


FALLOS CONSTANTES EN UNA RED DESCUIDADA
En el texto, el PP ha recordado que la normativa europea establece obligaciones claras para los administradores de infraestructuras ferroviarias. La Directiva 2012/34/UE exige garantizar el mantenimiento y la calidad del servicio, mientras que la Directiva 2016/798 impone la obligación de disponer de sistemas eficaces de gestión de la seguridad que cubran el diseño, el mantenimiento y la explotación segura de la red.

Los miembros del PP han preguntado a la Comisión si ha evaluado el grado de cumplimiento de estas obligaciones en el caso de Rodalies y si las deficiencias recurrentes del servicio pueden revelar un incumplimiento de los requisitos europeos en materia de seguridad y mantenimiento de la infraestructura.

Montserrat ha denunciado que el deterioro de Rodalies es el resultado directo de años de abandono, desinversión y falta de responsabilidad política por parte del Gobierno de Pedro Sánchez y de Salvador Illa, y ha advertido de que “cuando una infraestructura esencial falla de manera reiterada y acaba costando vidas, ya no estamos ante una mala gestión puntual, sino ante un incumplimiento grave de las obligaciones que impone el Derecho de la Unión”.

La también vicepresidenta del Grupo PPE ha subrayado que Europa no puede tolerar que se normalice la inseguridad en redes ferroviarias básicas para la movilidad diaria de cientos de miles de ciudadanos, y ha exigido a la Comisión Europea que actúe como garante de los estándares comunes de seguridad, mantenimiento y fiabilidad, porque “la cohesión territorial, la seguridad de los trabajadores y la confianza de los usuarios no pueden seguir siendo víctimas de la negligencia política”.

Giménez ha subrayado que “cuando los fallos se convierten en una constante y terminan en una tragedia no puede hablarse de incidencias aisladas, sino de un problema estructural que exige responsabilidades y decisiones políticas”. A su juicio, la situación ha afectado directamente a la confianza en el servicio y ha planteado dudas serias sobre la aplicación efectiva de los estándares europeos.


MÁS REVISIÓN
En paralelo, el PP ha advertido de que la situación de Rodalies ha evidenciado una debilidad en los mecanismos de supervisión y control sobre infraestructuras ferroviarias gestionadas por los Estados miembros, pese a su impacto directo en la seguridad y en el funcionamiento del mercado interior. La reiteración de fallos y la prolongación en el tiempo de las deficiencias han planteado la necesidad de una mayor implicación de la Comisión Europea como garante del cumplimiento homogéneo del Derecho de la Unión.


Desde el grupo popular han subrayado que no se trata de un caso aislado en términos técnicos, sino de una situación que ha alcanzado una dimensión europea al afectar a estándares comunes de seguridad ferroviaria. En este sentido, han defendido que la actuación de Bruselas resulta clave no solo para depurar responsabilidades, sino también para prevenir que el deterioro de redes estratégicas de cercanías se normalice.


El PP ha reclamado que la Comisión aclare qué medidas ha previsto en caso de detectarse incumplimientos y cómo ha pensado garantizar la seguridad y la fiabilidad del servicio de cercanías. La respuesta de Bruselas determinará el siguiente paso institucional y el grado de implicación de la Unión ante el deterioro prolongado de una red ferroviaria básica para la cohesión territorial y la movilidad cotidiana en Cataluña.

Documento relacionado