Denuncian la situación de los trabajadores con salarios estancados, una productividad en caída, una inflación acumulada disparada y una presión fiscal en subida constante
El Partido Popular propone una batería de medidas
urgentes para paliar la situación de las clases medias españolas, que han visto
como su poder adquisitivo ha caído como consecuencias de las erradas
políticas del Gobierno del PSOE. Con unos salarios estancados desde el 2017,
una productividad en caída libre, mientras los precios se han disparado, la cesta
de la compra ha escalado sin freno –especialmente los productos básicos— y
la subida constante de los impuestos ha mermado los presupuestos de las
familias, especialmente en aquellas con hijos a su cargo.
Este escenario de inflación y altos impuestos ha generado la mayor recaudación
de la historia para el Gobierno que, sin embargo, no se ha traducido en una
mejora de los servicios públicos esenciales, del mantenimiento de las
infraestructuras, del bienestar de las familias, ni se percibe en la inversión
pública, donde España se encuentra entre los peores países de la UE.
Ante esta radiografía demoledora de la situación económica de las clases
medias, el PP propone actualizar de forma urgente el IRPF a la inflación con la
devolución de una parte de lo recaudado, así como un plan de vivienda
inmediato y un impulso a la fiscalidad que premie el ahorro. Asimismo, el PP
eliminará el calendario de cierre nuclear, eliminará el impuesto de generación y
abordará una exigente simplificación administrativa.
La Vicesecretaría de Economía y Desarrollo Sostenible, dirigida por Alberto
Nadal, ha elaborado el documento “Análisis del declive de las clases
medias”, donde describe el efecto que las políticas del Gobierno del PSOE han
tenido sobre la columna vertebral del país y cómo el aparente crecimiento
económico no se ha traducido en bienestar real para las familias. “Casi ocho
años más tarde, los españoles –y, especialmente, sus clases medias–
viven peor que cuando Sánchez llegó a la Moncloa”, señala.
INGRESOS FRENTE A GASTOS
En lo referente a los salarios reales de los españoles, el documento demuestra
como permanecen estancados o han caído en todos los tramos entre 2017 y
2023, evidenciando que el crecimiento económico no se está traduciendo en
mejoras efectivas para la gran mayoría de los trabajadores. Los salarios se
concentran cada vez más en torno al SMI y la presión fiscal sigue aumentando.
Todo lo anterior afecta especialmente a los jóvenes, que además deben
enfrentarse a unos precios de la vivienda totalmente inaccesibles, relata.
En cuanto a los gastos por hogar, solo se recuperaron en 2024, aunque no
como consecuencia de un aumento del bienestar, sino por el aumento del gasto
en partidas como vivienda y sanidad. Así, los niveles de gasto real en
alimentación, ropa, restauración y hostelería siguen por debajo de los de
2018; el consumo de carne de vacuno, pescado y aceite de oliva se desploma
y las familias se ven obligadas a recortar en bienes básicos, como la comida,
para poder afrontar el encarecimiento de la vivienda.
El precio de los alimentos se ha disparado desde 2018 un 38%, encareciendo
de forma sustancial la cesta básica de la compra y penalizando a las rentas más
bajas, que destinan una mayor parte de su ingreso a alimentación, por lo que
sufren con más intensidad la pérdida de poder adquisitivo.
Además de la inflación, la presión fiscal alcanzó en 2025 el máximo histórico
del 37,9% del PIB, desde 2018 ha subido 3 puntos con una cuña fiscal que es
estructuralmente alta, 5 puntos por encima de la media de la OCDE, “lo que
reduce competitividad y capacidad de creación de empleo, recayendo sobre la
clase media que pierde ingreso neto y soporta un mayor coste laboral,
dificultando contrataciones y subidas salariales”, reflexiona.
VIVIENDA INNACESIBLE, PROPIETARIOS EN DESCENSO, EMPLEO PRECARIO
El estudio traslada que la proporción de propietarios de vivienda ha caído en
todas las franjas de edad por debajo de los 65 años, reflejando una pérdida
generalizada del acceso a la propiedad. “El descenso es especialmente
acusado de 30 a 44 años, una generación que tradicionalmente consolidaba
su proyecto vital a través de la compra de vivienda”, alerta.
El diagnóstico sobre el empleo es alarmante, un puesto de trabajo ya no es
sinónimo de prosperidad. “España es el cuarto país de la UE con mayor
porcentaje de ocupados en riesgo de pobreza o exclusión social (15,6%) y la
creación de empleo ya no se traduce necesariamente en bienestar, sino
que una parte creciente del trabajo es precario o de baja remuneración”, indica.
“La formación, el esfuerzo y el trabajo dejan de traducirse en una mejora real
del bienestar para las familias y en un futuro para los hijos. El resultado de la
política socialista es un modelo que genera empleo de baja calidad, pero
no seguridad ni poder adquisitivo, debilita el papel de la clase media
trabajadora actual y la progresiva desaparición de la futura clase media”,
concluye el análisis, antes de recordar dos datos importantes:
1.- España lidera el desempleo juvenil en Europa, con un 25 % de paro entre
los menores de 25 años, muy por encima del 14,8 % de la media europea.
2.- España es el quinto país de Europa con la edad media de emancipación
más tardía (30 años), muy por encima de la media europea (26,2).
Alberto Nadal, defiende que, para dar la vuelta a la situación, la política
económica debe tener como objetivo la prosperidad, volviendo a recuperar
el objetivo de alcanzar los niveles de renta y productividad de los países más
avanzados. “La productividad no depende solo de empresas, sino también de
instituciones que funcionen. Seguridad jurídica, reguladores independientes,
administración predecible, justicia ágil y una regulación ajustada son
condiciones indispensables para el crecimiento económico”, considera.
MEDIDAS URGENTES “NO HAY PAÍS PRÓSPERO SIN CLASE MEDIA”