El PP doblará su apuesta para recuperar las clases medias y ganar productividad para que crezcan los salarios y la renta disponible de las familias

10 ENE, 2026

En la mesa “Por lo importante. Un país en el que valga la pena trabajar”

  • La 28 Interparlamentaria reafirma la apuesta por una política económica que vuelva a poner en el centro de su actividad la recuperación del poder adquisitivo de las familias. “Si hacemos las políticas adecuadas y traemos el sentido común al Boletín Oficial del Estado se creará la prosperidad a través del esfuerzo y el trabajo de los españoles”, explica el vicesecretario de Economía
  • El PP propone una fiscalidad que premie el ahorro y la inversión productiva y que atraiga talento y actividad, la actualización del IRPF, rechaza cualquier limitación de la autonomía fiscal de las CCAA y armonizaciones fiscales al alza y quiere que se mantenga la caja común con un sistema de financiación negociado de forma multilateral, con solidaridad interterritorial
  • En la mesa, moderada por Alberto Nadal, José Vicente Marí, portavoz adjunto del GPP; Javier Celaya, diputado por Ceuta; Alberto Pazos, portavoz del PP en el Parlamento gallego; Juan José Alonso, portavoz del PP en el Parlamento de Cantabria; Cristina Maiso, portavoz parlamentaria en La Rioja y Carolina Aguado portavoz del PP en las Cortes de Castilla-La Mancha concluyen que el triunfalismo económico no se corresponde con el diagnóstico que hacen las familias españolas
  • Los integrantes de la mesa aseguran que el PP ofrece un modelo de prosperidad real. Un modelo que se apoya en la recuperación de las clases medias como espina dorsal del país, “porque no se trata de subir el salario mínimo, sino que todos ganemos más porque todos somos más productivos”
  • Los ponentes concluyen que el mandato de Gobierno del PP debe ser aliviar la carga sobre el trabajo y el esfuerzo, simplificar la economía real, garantizar una energía competitiva y reactivar sectores estratégicos con inversión y seguridad jurídica. En definitiva, “a través de impuestos justos y adecuados, de desregulación para que no asfixie la burocracia, con una industria fuerte que innove”, aseveran
  • Alberto Nadal explica que el crecimiento económico español se produce por aumento de población y gasto público y sin mejoras claras en productividad no hay crecimiento de los salarios reales sostenibles en el largo plazo, ni convergencia en renta per cápita con la Unión Europea
  • Los participantes coinciden en que la productividad no depende solo de empresas sino también de instituciones que funcionen y por eso critican el exceso normativo actual que “está generando frustración en familias, empresarios, emprendedores y está frenando sectores estratégicos de nuestra economía”. Por ello, señalan que, desde el Partido Popular, “seguiremos impulsando a través de medidas como la digitalización o la automatización de procedimientos, hacer que nuestra Administración sea mucho más eficaz y rápida y que esté al servicio de los ciudadanos”
  • En sus diferentes intervenciones, argumentan que el exceso regulatorio se ha convertido en un grave problema y señalan la energía como uno de los grandes factores de competitividad por lo que apuestan por un mix energético que garantice el suministro, tenga en cuenta los costes y unos objetivos medioambientales de forma sensata
  • Rechazan con rotundidad el cierre nuclear, y se comprometen a resolver los cuellos de botella en el acceso a la red porque están paralizando proyectos industriales, energéticos e incluso urbanísticos. “Los españoles merecen un Gobierno que tenga una política energética seria, que sitúe al mismo nivel el coste de la energía, el suministro y el medio ambiente, que asegure el suministro de energía. Por eso no podemos abandonar la energía nuclear”, recuerda Nadal
  • Indican que la estratégica industria del turismo –representa el 13% del PIB y del empleo– debe avanzar hacia un modelo capaz de generar más valor con infraestructuras modernas, seguridad jurídica, formación y una administración ágil
  • Apuntan a la falta de personal cualificado, costes elevados y problemas de infraestructuras, –como transportes ferroviarios y accesos– como riesgos que pueden deteriorar la experiencia turística de visitar nuestro país. La conclusión es clara, el Estado no puede ser un freno a un sector dominado por pymes, debe ser un facilitador y no un obstáculo