Sanz Vitorio denuncia el servilismo de Bolaños: “Cuando se rebasan los límites, el siervo deja de ser fiable para el propio amo”

12 MAY, 2026

En una pregunta en la sesión de control al Gobierno en el Pleno

El senador del GPP por Segovia, Juan José Sanz Vitorio, ataca al ministro Bolaños por obrar siempre con un servilismo exagerado ante Pedro Sánchez y todo lo que le rodea: “Cuando se rebasan los límites de servilismo, el siervo deja de ser fiable para el propio amo”, e ironiza exclamando “¿Le ha pasado a usted?”.

En estos términos lo traslada al ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, tras preguntarle en la sesión de control al Gobierno en el Pleno del Senado “si le queda algún límite más por sobrepasar”.

Sanz Vitorio acusa a Bolaños de asfixiar a la Justicia desde el poder, y pone los ejemplos de Begoña Gómez, de la presidenta del CGPJ y del caso del Fiscal General del Estado.

Sobre Begoña Gómez, que pudiera acabar imputada por trafico de influencias, corrupción y malversación, recuerda que el ministro dijo que “primero nada de nada; después que le avergüenza la instrucción de los jueces; y por último, se convierte en pitoniso avanzándonos que será revocado en instancias superiores”, y recalca Sanz Vitorio: “Yo no sé lo que va a pasar con la señora Gómez, espero que usted tampoco”.

Con el caso de las presiones a la presidenta del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló, el senador popular exclama: “¿No le parece que esto es un ejercicio de despotismo blando?”, y sentencia que como decía Marco Aurelio, “si no conviene, no lo hagas; si no es verdad, no lo digas”.

Poniendo el foco en el caso del Fiscal General del Estado sobre el que Bolaños sólo encontraba “ruido” y en el que el Tribunal Supremo encontró dos años de inhabilitación, el senador por Segovia indica que “independientemente de que siempre nos quedará el indulto, la ley debe ser como la muerte, que a nadie exceptúa”.

Sanz Vitorio ironiza indicando que “la gente es muy mala porque dicen que usted está triste porque no es vicepresidente y yo no estoy de acuerdo; el señor ministro está acabado porque cuando se rebasan los límites de servilismo, el siervo deja de ser fiable para el propio amo”.

Concluye reprochando a Bolaños que “tiene derecho a la libertad de expresión, pero hay una dudosa legitimidad institucional que tiene a manifestarlo cuando se producen hechos que no le gustan”, y sentencia: “Si le hiciera caso en su tesis, tendría que pensar mal de usted. Tendría que llegar a la conclusión de que es un personaje despreciable, servil y sectario”.