En la sesión de control al Ejecutivo
La portavoz del GPP en el Congreso, Ester Muñoz, critica que el nuevo vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, esquive las preguntas sobre corrupción. “No puede decir que está indignado por la corrupción y sentarse a la izquierda de Pedro Sánchez, no puede decir que es moderado y estar en un Consejo de ministros con gente como Óscar Puente, no puede decir que es coherente y justificar los ataques de Bolaños a los jueces”, subraya
“¿Le indigna que un ministro de Transportes de este Gobierno esté en prisión?, ¿los amaños de contratos que están siendo investigados por la justicia de algunos ministerios de este Gobierno?, ¿le indigna que una empresaria haya acreditado ante el Tribunal Supremo que llevaba bolsas con dinero negro a Ferraz?, ¿que la mujer del presidente del Gobierno se haya aprovechado de ser la mujer del presidente del Gobierno para sus negocios?”, cuestiona al tiempo que afirma que es vicepresidente no solo para mentir con los datos económicos, sino “también para asumir la corrupción de este Gobierno”
Asegura que “el día que aceptó ser vicepresidente de Pedro Sánchez asumió esa corrupción, la de Sánchez, la de su Gobierno, la de su mujer, la de su hermano, la de su Partido”
Sostiene que le daría la enhorabuena por su nuevo cargo de vicepresidente primero, pero “viendo cómo han acabado las manos derechas de Sánchez; dos en prisión y otra exiliada en Andalucía para perder por él, igual casi mejor le doy el pésame”
Cree que, entre la honradez y su ambición, Cuerpo eligió su ambición y por esa decisión “tiene que dar respuesta por la corrupción de Sánchez y de todo este Gobierno”
Agradece el tono en la respuesta al vicepresidente primero, a diferencia de María Jesús Montero que insultaba, gritaba y calumniaba, pero le advierte que “ser educado no es ser moderado”