Feijóo celebra que “por fin” podremos elegir: “Esto va de que España le gane a Sánchez y a lo que representa”

05 OCT, 2026

En una declaración institucional en la sede nacional

  • El presidente del Partido Popular celebra que “por fin puede irse quien nunca debió llegar tan lejos”, porque “por fin España dirá lo que piensa”, “por fin volverá a hablar la mayoría” y “por fin decidirán los españoles”; y establece lo que está en juego el 29 de noviembre: “Decadencia o cambio. Mentira o cambio. Incompetencia o cambio. División o cambio. Corrupción o cambio”
  • Reivindica que “lo que está en juego ya no es la mera alternancia; es la necesidad imperiosa de abordar una reconstrucción nacional”, para reconstruir “la confianza en las instituciones, la fortaleza de las economías familiares y la igualdad de todos los españoles”, “la convivencia frente a quienes han hecho de la división su principal herramienta política”, “la esperanza de toda una generación que siente que no tiene oportunidades” y, sobre todo, “nuestra autoestima colectiva”
  • Advierte de que “no son unas elecciones más” y de que la disyuntiva del 29-N es “algo más que escoger entre dos partidos”. “Se trata de elegir entre un proyecto de ambición personalista o un proyecto de país. Esto no va sencillamente de que el PP le gane al PSOE; esto va de que España le gane a Sánchez y a lo que representa”, zanja
  • Sitúa la elección “entre la corrupción y la decencia; entre la decadencia y la prosperidad; entre un Gobierno que solo aspira a sobrevivir y un país que piense en su futuro”, por lo plantea a los españoles si “quieren cuatro años más de lo que estamos viviendo o quieren dar una oportunidad al cambio”
  • Denuncia que España lleva demasiado tiempo atrapada en “una gran mentira que lo ha ensuciado todo”, con “una política sin escrúpulos, una ambición de poder sin límites y un Gobierno dispuesto a cualquier cosa con tal de resistir”
  • “Se ha corrompido la verdad, se han corrompido las instituciones y la gestión del dinero público, y se ha corrompido la confianza del país”, apunta
  • Sostiene que “se ha perseguido al crítico, ya fuese político, periodista, miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, juez o ciudadano de a pie”, y se ha despreciado la convivencia “como nunca antes”: “Se ha levantado un muro entre españoles. Los ciudadanos han sido rehenes. Y el dinero que tributan con el fruto de su esfuerzo, un recurso del que apropiarse”
  • Repasa el balance del Ejecutivo ocho años después, pese a que “el Estado ha dispuesto de más recursos que nunca”: “El coste de la vida es insoportable, la vivienda está inalcanzable, faltan médicos, empeora el nivel educativo, las infraestructuras son decadentes, la inmigración está descontrolada, sufrimos apagones y más inseguridad”
  • Subraya que “la mayor recaudación no ha servido ni siquiera para atender como es debido el ataque a la integridad territorial en Ceuta”, porque “no es un problema de dinero, sino de su mal uso”, habida cuenta de que “todo se gestiona peor que antes simplemente porque todo está al servicio de un proyecto personal”
  • “Ojalá el próximo Gobierno sólo tuviera que resolver un gran problema, pero tendrá que afrontar muchos y muy profundos”, avisa. “Los retos de la siguiente legislatura solo son comparables con los que España tuvo que afrontar hace cincuenta años”, añade. “Quien ha creado los problemas está incapacitado para resolverlos. Si ocho años no han sido suficientes, ¿para qué quieren cuatro años más?”, pregunta
  • Sostiene que “el daño ha sido descomunal, pero no ha sido irreversible”, y afirma que “todo esto se merece el mayor de los castigos, pero, sobre todo, España puede darse otra oportunidad”: un Gobierno “que sí se haga cargo de los problemas y que sí rinda cuentas ante los ciudadanos”, “una suma de fortalezas, convicciones y compromisos”, con “autoridad para gobernar, libertad para decidir y palabra para cumplir”
  • Avisa de que detrás de la convocatoria subyace el “miedo a que se conozca hasta el último detalle de lo que queda por saber en la maraña de casos de corrupción abiertos, los más graves de toda la democracia”, y advierte de que el último recurso del Gobierno será “intentar esparcir ese miedo entre la población”
  • “El temor a la alternancia es un comportamiento profundamente antidemocrático, pero tiene un antídoto infalible”, expone. “Esta etapa aún no es pasado, pero está a punto de serlo si no nos confiamos. La mayoría de los españoles queremos pasar página. Hacerlo ya no depende de que el actual Gobierno haga nada, sino de que completemos nuestro trabajo: ya no está en sus manos, está en las nuestras”, arenga
  • “Soy perfectamente consciente de la dimensión del trabajo que habrá que hacer, y no me temblará el pulso. Si los españoles me dan su confianza, yo no la traicionaré”, se compromete. “Se sabrá todo lo que queda por conocer; se hará todo lo que hay que hacer; y se reparará todo lo que debe repararse”, añade
  • Reitera que “a estas alturas de mi vida, no tengo una carrera por hacer ni una meta personal que conquistar”, sino que sólo le mueve “servir” a España “para dejar atrás esta negra etapa y abrir otra que nos vuelva a reunir a todos los españoles”
  • Concluye recordando que en esta legislatura el Partido Popular ha salido muchas veces a la calle “con el compromiso de reparar España”, y traslada que ahora llega “la oportunidad de hacerlo desde las urnas”: “Tenemos la energía, tenemos la obligación y tenemos el proyecto para ello. Para un cambio profundo, honesto y necesario. Por fin podremos votarlo. Por fin, podremos elegir. Por fin, la palabra la tiene España”