En el Pleno del Senado, en la solicitud de creación de la Comisión de Investigación de la RTVE
- El Pleno del Senado da luz verde a la creación de una nueva comisión de investigación para esclarecer los motivos por los que RTVE ha pasado de ser un ente público, en el que primaba la libertad, el pluralismo y rigor, a convertirse en Tele Pedro.
- Gracias a la amplia mayoría del Grupo Parlamentario Popular, que ha impulsado la iniciativa, hoy se aprobará la Comisión de Investigación de RTVE con el objetivo de “buscar la verdad, instar a una gestión plural de la información y porque la Constitución recoge en su artículo 20 el derecho a una información plural y veraz”, tal y como defiende la senadora Miriam Bravo, que junto a Cristina Díaz han defendido la postura del PP.
- Bravo argumenta que esta comisión responde a “un análisis pormenorizado del tratamiento de los contenidos de la parrilla de la televisión pública, a la actuación de presentadores, que más que presentadores parecen estar a sueldo de una mafia con el pico afilado para contraatacar a todo lo que suene a liberalismo y a la libertad”.
- En este sentido, la senadora madrileña critica que “el intervencionismo, el sectarismo, o la falta de pluralidad requerida” -entre otras consignas- marcan un único objetivo: “convertir a TVE en Tele Pedro, a lo Aló Presidente”.
- Así, denuncia que Sánchez y su Gobierno “lo copan todo”, tal y como ha ocurrido con el TC, la Fiscalía, el CIS, “ahora hacen lo mismo con RTVE para poner en marcha una censura digna de una autocracia, con la que torpedear a jueces, a la libertad de prensa y a la oposición”.
- Lamenta que, en los últimos seis años, han pasado hasta cinco presidentes al frente del ente público, quienes “han restringido la independencia que se le requiere a la entidad porque, desdichadamente, se han puesto al servicio del amo”.
- Pone el acento en el actual, José Pablo López, que llegó anunciando que “quería convertir a RTVE en la BBC y la realidad es que la han convertido en Tele Pedro”, al tiempo que ironiza con que “la distancia entre ambos modelos de gestión es casi de un océano”.
- Miriam Bravo censura la manipulación que se lleva a cabo en programas que se camuflan como “infoentretenimiento”, cuando en realidad son “altavoces” del Gobierno para lanzar “propaganda política pagado con el dinero de todos los españoles”.
- “Jamás en la historia de la RTVE se ha visto un seguidismo más vergonzoso a los intereses del Gobierno, con más de 330 entrevistas a ministros. Esto se llama manipulación”, recalca.
- Además de la “manipulación, la divulgación de bulos que promueven la polarización y la incitación al odio”, Bravo pone el foco en la situación de las arcas de RTVE y apunta que en 2024 se cerró el ejercicio con pérdidas de 13 millones de euros. Igualmente, reprocha que al Gobierno no le ha quedado otra que devolver 29,4 millones de los Fondos Europeos por “no cumplir con los criterios exigidos por Europa”.
- En otro orden, la dirigente del GPP anuncia que la comisión estudiará aquellas decisiones que afectan al personal de RTVE, que “pone en peligro la continuidad de sus profesionales por el uso excesivo de la externalización de contenidos a productoras, restringido por el mandato marco en el caso de informativos, que manipula los contenidos al servicio del interés partidista de unos pocos, y que mal emplea los fondos públicos asignados por Europa para maquillar las cuentas internas y presentarse de manera impoluta ante los españoles.”
- Una mención especial le merece la “cantera de grandes profesionales con talento de esta casa”, que los que no son “cómodos” están siendo “apartados” por los dirigentes. “Es uno de los daños más profundos que se le ha hecho a RTVE: sustituir el respeto al criterio profesional por la comodidad a la obediencia”, destaca.
- Antes de concluir, Miriam Bravo reclama que frente a una televisión pública que se ha convertido en “máquina del fango”, los españoles necesitan un ente “libre, con personal cualificado, transparente y con menos sumisión al poder”.
‘MAÑANEROS 360’ Y ‘MALAS LENGUAS’, EJEMPLOS DE MALA PRAXIS
- Por su parte, Cristina Díaz defiende que la iniciativa de los populares es “una obligación institucional” ante “una acumulación de hechos graves que afectan a la credibilidad de RTVE, a su gestión y al mandato legal que le impone la ley”.
- Recalca que los 1.220 millones de euros anuales de todos los españoles “deber servir al interés general y no a intereses partidistas”, tal y como ha ocurrido desde la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa: “la frontera entre información y opinión se ha borrado; la información ha degenerado en propaganda; y el servicio público se ha puesto al servicio del poder”.
- En este punto, la senadora ceutí pone sobre la mesa algunas advertencias internas “muy serias” sobre la situación de los programas ‘Mañaneros 360’ y ‘Malas Lenguas’. En concreto, el Consejo de Informativos, tras abrir una investigación, concluyo que ambos espacios incumplen de forma habitual las normas fundamentales de la institución.
- Díaz explica como estos programas se hicieron eco de la supuesta ‘bomba lapa’ contra el presidente del Gobierno, que en realidad fue un bulo que incluso los telediarios no lo emitieron.
- También critica el uso del lenguaje en estos programas, como “un país de idiotas”, “hay que ser muy idiota o tener muy poca información para seguir creyéndote al PP y a Vox”, o “inútiles mentales”. “Eso es utilizar una televisión pagada con el dinero de todos para insultar a millones de españoles y señalar siempre en la misma dirección”, remacha la senadora.
- A esta “grave” deriva de dirigir RTVE, Cristina Díaz pone énfasis en que RTVE destina más del 20% de su presupuesto a producción externa, por ello defiende que desde el Senado se preguntará “qué se contrata, por qué se contrata, con qué memoria justificativa, con qué controles, con qué evaluación real de necesidad y con qué compatibilidad respecto del papel que deben desempeñar los profesionales de la casa”.
- Para finalizar, argumenta que la propuesta de su Grupo “es una respuesta seria, proporcionada y necesaria. Lo que estamos planteando es algo tan sencillo como exigente: transparencia”.