En la sesión de control al Gobierno
El portavoz adjunto del Grupo Popular en el Congreso, Jaime de Olano, acusa al vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo, de “permanecer en silencio ante semejante estercolero de corrupción” y le advierte de que eso “no es neutralidad, ni siquiera equidistancia, es complicidad”
Asegura que al PSOE ya “se le asocia simple y llanamente a organización criminal, a informes de la UCO o de la UDEF, a fajos de billetes, a amaños de contratos, a mordidas, prostitución, droga, financiación ilegal, hoy mismo están en la sede, a los negocios de Zapatero con el hambre y los presos políticos en Venezuela”
Tilda de “sinvergüenza” al expresidente Zapatero, “el faro moral del sanchismo, la musa del progresismo”
Cree que, pese a que la UCO ya está en Ferraz, Gabriel Rufián que ponía el límite en la financiación ilegal del PSOE “les seguirá apoyando porque él sabe que cuanto más corrupto sea el Gobierno, más fácil se pondrá de acuerdo con el señor Junqueras para saquear España”
“Que Sumar finja enfadarse es una prueba más de la complicidad y sumisión que lo llevará a la desaparición”, asegura, al tiempo que considera que “el PNV, de la mano de Bildu, se haya convertido en el último salvavidas de Sánchez demuestra que su institucionalidad y ética pública están ya más cerca de Otegi que de Gregorio Ordóñez”
Denuncia que el vicepresidente primero llegó “de la mano de Nadia Calviño, salpicada por el caso Plus Ultra y lo primero que hizo fue enchufar a su pareja como alto cargo en la Seguridad Social y presionar a una consejera del Banco de España para que renunciara a su cargo y pudiera colocar al marido de Teresa Ribera”
Pregunta a Cuerpo si “de verdad no siente la más mínima repulsa moral ante los 36 investigados por corrupción del círculo íntimo de Pedro Sánchez” porque, “ante el estupor de los españoles por la corrupción que les roba sus dineros, calla, no da explicaciones, no rinde cuentas y no asume responsabilidades”