Investigación del accidente de Adamuz
La Comisión Europea ya consideraba en diciembre de 2023 que la línea de alta velocidad ferroviaria Madrid–Sevilla estaba “obsoleta en comparación con el resto de la red de alta velocidad española”. En un documento que aún se encuentra alojado en su página web, la institución reconocía expresamente la necesidad de una modernización para garantizar que la infraestructura cumpliera “las normas europeas de interoperabilidad ferroviaria y los requisitos de la red transeuropea de transporte (RTE-T)”.
Como consecuencia directa de esa evaluación, la Comisión aprobó el 25 de junio de 2024 una subvención de 111.646.340 euros procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) para la mejora de la línea. Según la propia información oficial de la UE, las obras del proyecto incluyen “la sustitución de raíles y traviesas, la mejora estructural de puentes y túneles, la estabilización de terraplenes y la adaptación del sistema de drenaje”. “Se renovarán los edificios e instalaciones necesarios para el funcionamiento de la línea y se mejorarán las vías de servicio y acceso. Se instalarán vallas perimetrales donde no las haya y se reforzarán las existentes”, señala el Ejecutivo comunitario.
También se ejecutarían dos proyectos vinculados (financiados por el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia y el Instrumento Europeo de Recuperación Next Generation EU) para mejorar el suministro de energía y los sistemas de control, mando y señalización de la línea.
A la luz de esta información, el eurodiputado del Partido Popular Juan Ignacio Zoido, asi como Borja Giménez Larraz y Esther Herranz, como representantes de la comisión de Transportes del Parlamento Europeo, han registrado una pregunta parlamentaria dirigida a la Comisión Europea para exigir explicaciones sobre la concesión y el uso de fondos europeos destinados a la modernización de la línea de alta velocidad Madrid–Sevilla, a raíz del grave accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero de 2026, que provocó 46 fallecidos y cientos de heridos.
No obstante, según destaca la pregunta, el Gobierno de España confirmó el 29 de enero de 2026, tras el siniestro, que durante las obras de modernización no se sustituyeron las traviesas en el tramo donde se produjo el accidente. Esta revelación ha generado una profunda preocupación, especialmente después de que se haya conocido que varias de las empresas participantes en el proyecto estarían presuntamente implicadas en una trama de corrupción que podría haber afectado directamente al uso de los fondos europeos.
En su iniciativa parlamentaria, el PP solicita a la Comisión Europea que aclare si va a investigar la trazabilidad de la ayuda concedida y verificar cómo se emplearon realmente los fondos FEDER, habida cuenta de que una parte esencial de las actuaciones financiadas no se habría ejecutado. Asimismo, el eurodiputado pregunta si, antes de conceder la subvención, la Comisión evaluó adecuadamente el impacto que la obsolescencia de la infraestructura podía tener sobre la seguridad de la línea.
La línea de alta velocidad Madrid–Sevilla, inaugurada en 1992 y diseñada para velocidades de hasta 300 km/h, ha sido históricamente un eje vertebrador del transporte en el suroeste de Europa. Sin embargo, la propia Comisión reconocía en 2023 que los avances tecnológicos habían dejado esta infraestructura obsoleta frente al resto de la red, lo que hacía imprescindible una modernización integral para mantener elevados niveles de seguridad y fiabilidad del servicio.
“El uso de fondos europeos debe estar guiado por la máxima transparencia y orientado a proteger a los ciudadanos. Si una infraestructura financiada por la Unión Europea no se ejecuta conforme a lo aprobado y termina en una tragedia, es imprescindible depurar responsabilidades”, ha señalado Zoido.
Con esta pregunta parlamentaria, el Partido Popular reclama a la Comisión Europea que active los mecanismos de control y auditoría necesarios y que garantice que los fondos de la Unión se gestionan correctamente, evitando que situaciones de este tipo puedan repetirse en el futuro.