Sémper advierte de que Ceuta se está convirtiendo “en un gran campamento” y critica al Gobierno por que las mujeres ceutíes tengan que llevar gas pimienta

23 SEPT, 2026

En la sesión de control en el Congreso

  • Un gas pimienta no es un arma, es su seguridad”, expresa el vicesecretario de Cultura y Deporte y portavoz del PP, Borja Sémper, después de que la presidenta Armengol haya expulsado del hemiciclo a la diputada Ana Vázquez por mostrar un espray de gas pimienta desde su escaño
  • “Las mujeres tienen derecho, sin duda, a volver solas y borrachas a casa, pero las mujeres ceutíes y sus niños tienen derecho a poder ir tranquilos al colegio”, insiste, criticando al Gobierno por la situación de inseguridad que se ha creado en la ciudad autónoma
  • Asegura que “donde debería estar Sánchez es en un colegio público ceutí, con las madres que tienen miedo”, y no en Harvard, una de las universidades más elitistas del mundo”
  • Se pregunta para qué sirve el mando único “si 55 días después todo ha empeorado” y expresa su preocupación por que “Ceuta se convierta en un gran campamento, cronificando el problema por no poder solucionarlo”
  • Acusa al Gobierno de “responder a un ataque a la integridad territorial como si fuera una crisis de comunicación, y por eso son incapaces de resolverla” y anuncia que el PP “reparará el daño causado”: “Los españoles ya les han dado la espalda. Solo falta que abran las urnas para que se lo demuestren”
  • Rechaza los “bandazos del Gobierno” tras la invasión de Ceuta, desde Torres hablando de que el reagrupamiento familiar era la primera de las medidas, Bolaños diciendo que el Gobierno trabaja con Marruecos para el retorno de los menores, Marlaska insistiendo en que nadie se iba a quedar en Ceuta ni iba a ir a la Península y Albares afirmando que hasta la última persona que ha entrado irregularmente volverá a su país
  • “Pero ayer la cosa cambió, cuando la ministra Rego expresó que los menores se van a quedar en Ceuta o irán a la Península. Y usted no lo descartó”, afea a Torres
  • Tacha de “insulto a la democracia” que “la dirigencia del Partido Socialista haya pretendido contratar a un sicario” para asesinar a una magistrada que investiga al presidente del Gobierno. “Ese es el insulto que más le debería preocupar”, reprocha a Marlaska por alusiones