En rueda de prensa de Alma Ezcurra
- La vicesecretaria de Coordinación Sectorial afirma que Sánchez solo puede dejar Moncloa por dos vías: “Convocando elecciones o expulsado por sus socios. Y, como lo primero no parece que vaya a ocurrir, la solución está en manos de los segundos. Van a tener que levantar el teléfono y decirle al presidente que esto se ha acabado”
- “Quien mañana quiere decir que ayudó a limpiar el problema no puede lavarse las manos como Pilatos”, añade
- Apunta que PNV y Junts fueron “actores principales de la llegada de Sánchez y tienen que decidir si quieren ser los actores principales de su salida”. “Se acabó el tiempo de las palabras, hay que elegir entre responsabilidad y complicidad, y esa es la labor que le corresponde a los socios que sostienen al Gobierno de Pedro Sánchez”, asevera
- Ironiza con lo curioso que resulta ver cómo gente que acampó en el 15M “ahora se dedica a defender a un expresidente metido a joyero”. “Hay que decir la verdad. Tenemos un estado debilitado, una democracia degradada y una nación dividida. No es un accidente, no es fruto de la fatalidad, tiene un responsable que se llama Pedro Sánchez”, sostiene
- Recuerda que la estructura de corrupción de los casos que se van destapando “siempre siguen la misma pauta”. “Un cargo público al servicio de un beneficio privado, la sede del PSOE como kilómetro cero de la corrupción en España y, cuando alguien investiga, la maquinaria entera del Estado intentando frenarlo. Esta no es una historia de corrupción, es una operación de demolición institucional”, denuncia
- “Lo más grave de todo son las operaciones de Estado contra todo lo que estorba. Un fiscal general filtrando información contra una líder de la oposición para destruirla políticamente; una trama que ataca las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que investigan, a los jueces y fiscales que tratan de juzgar y contra los periodistas que relatan lo que el poder no quiere que sepamos”, relata
- Asegura que “Sánchez está utilizando el Estado como escudo personal y está atacando a todos los contrapesos democráticos como si fueran un enemigo a batir. Un Gobierno que hace esto es absolutamente incompatible con la democracia”, afirma
- Condena las palabras del ministro Puente al hablar de golpe de Estado desde un ministerio del Gobierno porque significa “reventar la institucionalidad en este país y tiene toda la condena del Partido Popular”. “Están conspiranoicos y es normal. Entiendo que se encuentren abrumados por la realidad de los hechos que estamos conociendo”, apunta
- Explica que Puente “está pasando todas las fases del duelo. Empezó por la negación, ahora está en fase de ira, que es en la que más cómodo se siente y le quedan tres, la última, la aceptación de los hechos”