Estos días, entre Japón y Libia, uno se pregunta por el estado de salud de nuestro planeta. Los focos mediáticos se centran en lo novedoso de la actualidad pero de forma indirecta dejan en evidencia la capacidad de olvido, de asimilación y de hipocresía de los países desarrollados y de las instituciones internacionales que nos gobiernan.
Según los datos del 2010 que he encontrado, existían conflictos bélicos con vulneración de los Derechos Humanos fundamentales en más de 22 pa...