Ayer pude seguir el debate entre el candidato socialista a la Presidencia del Gobierno y el de mi partido Don Mariano Rajoy. Mi primera impresión fue de desconcierto. Rubalcaba, o mejor Pérez Rubalcaba, que también don Alfredo tiene padre, trataba al todavía líder de la oposición como si ya fuese Presidente efectivo del Gobierno de España y asumía ya de antemano una derrota en las urnas.
Curiosa estrategia la del candidato que se autoproclama perdedor. Supo...