Aunque todos los años parezca lo mismo, estoy convencida de que es posible que cada Nochebuena y Navidad sean unas fechas especiales y diferentes. Es más, merece la pena intentarlo. Tan solo depende del empeño e ilusión que cada uno de nosotros seamos capaces de entregar.
No se trata de crear una ilusión momentánea ni tampoco de fabricar un pequeño paréntesis para, durante unas pocas horas, sustituir los problemas cotidianos -y hay muchos- por la alegría y el buen humor. Muy al ...