Tras las elecciones autonómicas en Cataluña el pasado 28 de noviembre las cosas han cambiado. En Cataluña, cierto. Pero también en España. Algunos no desean verlo. Ni siquiera reconocerlo. Ese es su problema. Es verdad. Pero la cerrazón de algunos- sobre todo de alguno- en su posición numantina puede salirle muy cara. No sólo a él mismo. Eso ya lo sabíamos. Digo muy cara al resto de los españoles.
Otros, en cambio, hemos tomado nota. Y hemos visto claro el premio de la coheren...