Lo que la tragedia de la T4 supuso para la política antiterrorista de Zapatero, lo ha supuesto la intervención in extremis de Merkel y Obama para su política económica: su atroz despertar, el abrupto y cruel final de sus ensoñaciones y engaños. Se acabó el optimismo estratégico; se acabaron las invocaciones huecas a la confianza en su liderazgo mesiánico; se acabaron todos los presagios infundados de un mañana mejor. España se hunde y, para evitarlo, los españoles vamos a tener q...