Celebramos un año más el cumpleaños de la autonomía andaluza, un nuevo Día de Andalucía.
No puede ser una celebración sin más, debe ser una fecha para la reflexión, balance y reacción. Los andaluces no podemos permanecer impasibles ante este nuevo 28-F marcado por el récord de parados y escándalos de corrupción. Ha llegado la hora de rebelarse al fracaso de los mismos durante más de 30 años.
Es la hora de cambiar. Incluso es el momento de dejar de hacer del 28 F un dí...