En una época como la que nos toca vivir, con España sumida en una de sus peores crisis económicas, con un Gobierno incapaz de hacer las cosas bien y millones de familias agobiadas por una situación que se acerca a lo dramático, comprobar la humanidad, la solidaridad, la bondad y la generosidad de la gente, te reconforta como ser humano. Yo tuve la oportunidad de ser testigo de esos gestos hace apenas una semana. Visité el Centro Abierto Pozas, un centro gestionado por las Hijas de la ...