El presidente de la Generalitat, José Montilla, firmó ayer el decreto de disolución del Parlamento y convocatoria de las elecciones para el 28 de noviembre. Lo hizo entre halagos a la gestión del gobierno tripartito. La herencia de Montilla no es la de la transformación y el progreso, como él mismo dijo, sino la del fracaso, el paro, la de una pésima gestión económica y la desconexión y falta de coherencia en el seno del Gobierno.
El tripartito de Montilla ha convertido el Go...