Como siempre que tengo ocasión, el jueves estuve en Tarragona apoyando la campaña de nuestra compañera Alicia Sánchez-Camacho, quien asume la difícil responsabilidad de devolver a los catalanes la confianza en unas instituciones que durante demasiado tiempo han estado extraviadas en las querellas particulares de la clase política. Mientras en los dos últimos años 5.000 empresas industriales cerraban en Cataluña, y ésta se situaba a la cabeza de los expedientes de regulación de emp...