Juan Blanca Retamero ha dicho el 30/09/2011 a las 11:09:13h
Creo que sería interesante empezar a hablar de ayudas para que los que trebajan en la economía sumergida, tengan apoyo formativo y en servicio, además de un coste cerrado y reducido en los primeros años, cómo en las mutuas profesionales, que incentive su paso a la economía "legal".
Este movimiento debería ir acompañado por medidas fiscales que fomenten la exigencia de facturas a los pequeños profesionales y comercios, vía desgravaciones en la declaración de la renta y eliminación del sistema de módulos. Ya que vía inspecciones sería inviable.
El objetivo es trasladar a la mayor parte de los autonomos sin recursos para legalizar su situacion e incentivar el inicio de actividades por cuenta propia, además de la concienciación de la perdida para todos que supone el fraude en los comercios en el sistema de modulos que trasladan a mayoristas y fabricantes la "obligación" de defraudar para manter la competitividad.
Con medidas cómo esta en marcha debería endurecerse a la vez el regimen sancionador y las inspecciones..
María Mercedes Morena ha dicho el 13/10/2011 a las 09:10:53h
Estoy de acuerdo. Hay muchos trabajadores o empresas que no sacan suficientes ganancias para sufragar todos los gastos que lleva legalizar un negocio, y el sistema actual no tiene en cuenta este tipo de situaciones, siendo un freno para el arranque del emprendimiento. Además, el destino de las ayudas y subvenciones debería estar más controlado, para que no existan abusos en este ámbito. Por otra parte están todos esos polígonos industriales, cada vez más llenos de naves vacías en alquiler o venta, mientras, en pleno XXI, se sigue permitiendo la reinstalación de industrias en zonas residenciales rodeadas de viviendas, y en contra de la voluntad de los vecinos afectados..